Y esto no podía terminar así. No podía. No puede.
Sé que el capricho me confundió y me torturo más del límite.
Quizás todavía quede algo, quizás todavía se emane lo indebido, quizás el tiempo sólo nos quiere ver jugar, quizás nos quiere ver vulnerables, quizás pronto venga una sorpresa o quizás sólo sea un rompecabezas de mil piezas.
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